APLICACIÓN





  Este modelo educativo se basa en la creencia de que los niños tienen capacidades, potenciales y curiosidad e interés en construir su aprendizaje; de comprometerse en interacciones sociales y negociar con todo lo que el ambiente les ofrece. Para ello, la pedagogía Regio Emilia orienta, guía y cultiva el potencial intelectual, emocional, social y moral del niño. El principal vínculo educativo compromete al niño en proyectos a largo plazo que se llevan a cabo en un ambiente seguro, agradable, saludable y lleno de amor.
 
    El enfoque se da en cada niño, pero no de forma aislada, sino en conjunto con otros niños, con la familia, con los profesores, con la comunidad y el resto de la sociedad. Se debe garantizar el bienestar del niño  para que pueda aprender verdaderamente. 

1. Qué pretende

    Este modelo educativo busca crear climas ricos en procesos de cambios y desarrollos dando lugar a una de tantas posibilidades y situaciones de aprendizaje que todos los niños han de experimentar para que el adulto comience a distinguir los diferentes roles que se desempeñan en el grupo y la relación entre ellos.
   Se enfatiza especialmente la importancia de que los padres se involucren empleando una práctica y participación explicita, comunicativa dispuesta a seguir y complementar lo que la escuela hace con los niños. Su evolución es el escenario de participación el cual ofrece a los niños interés y curiosidad por lo que ocurre a su alrededor. La participación de los padres resulta, por ello, esencial.

2. Cúal es su objetivo

El objetivo de esta metodologia es crear una escuela en la que se respire un clima positivo, de seguridad y de afecto, así como una escuela , activa, inventiva, habitable y comunicable; un lugar de investigación, aprendizaje y reflexión en las que se encuentran bien los educadores, los niños y las familias para así intensificar las relaciones entre todos los miembros de la comunidad escolar.

3. El papel del docente

     El papel del docente dentro de esta metodologia es de formación continua y permanente, el docente tiene que sentir la necesidad de evolucionar y enriquecerse cada día más en su labor, desarrollando sus competencias profesionales a través de una actitud de apertura hacia la innovación y una profunda reflexión del desempeño de su trabajo, lo que le permitirá mejorar de manera constante en su profesión.

    Dentro del aula, el educador debe escuchar al niño, lo deja tomar la iniciativa, desarrollar su autonomía, guiándolo de una forma productiva.


4. Trabajo por proyectos.

     Estas escuelas no basan su metodología según currículos o programaciones, sino que se valoran y aprovechan procesos cotidianos de y con los niños, trabajando con la certeza, la incertidumbre y con lo nuevo. La ignorancia es la que los impulsa a investigar partiendo de las ideas, sugerencias, interrogantes y problemas que surgen de los niños. Para que todo esto sea posible, se ha de crear un ambiente de confianza, afecto y seguridad entre el adulto y el niño.

   Los proyectos se basan en experiencias, zonas contiguas, un taller de arte o atelier, que contiene una gran variedad de materiales, herramientas y recursos usados por todos los niños y maestros para explorar, expresar y crear pensamientos, un aula de música, otra para archivo, un área de psicomotricidad y áreas verdes.

5. La importancia de las infraestructuras. 

   Los espacios adoptan una importancia fundamental en las escuelas Reggio Emilia. Las paredes son blancas para dar paz y tranquilidad a los estudiantes sin tantas decoraciones para que ellos no se distraigan. Además, son empleadas para hacer exposiciones cortas, o crear murales de los niños y adultos del centro.

                                        
    El centro del salón cuenta con una plazoleta central en la que los niños, cada día, se juntan para saludarse. Después del saludo. la docente documenta todas las ideas de sus alumnos para realizar el proyecto.

Al basarse la metodología en el trabajo por centros interés, en el aula se deberán distinguir los siguientes rincones:
    • El rincón cognitivo (el de matemáticas).
    • El rincón de bloques.
    • El rincón de arte que aquí es llamado (Atelier).
    • El rincón de la casa.
    • El rincón de la lectura.
    • El rincón de ciencias naturales.
    • El rincón de juego libre .
    • El rincón de descanso. 
 Cobra una importancia esencial el taller, donde no se atiende sólo a la educación artística sino también a la estética, el arte y la investigación visual.
  
 Las aulas cuentan con objetos grandes y pequeños que han sido creados por los educadores y los  padres de los alumnos, por lo que no se tratan de objetos que se puedan encontrar en el mercado. 



MODELO EDUCATIVO

   El modelo educativo que propone Loris Malaguzzi se sustenta, como acabamos de mencionar, en el valor de lo cotidiano.

   En primer lugar, Malaguzzi afirma que ni la didáctica ni la metodología son bases de su filosofía, al considerar que ambas llevan consigo un sistema predeterminado de intereses, valores y normas de actuación en el niño y que todo ello no dificulta sino al desarrollo natural del niño, que no puede elegir ni evolucionar por sí mismo.

  En segundo lugar, no se centra únicamente en el niño,tampoco únicamente en el educador, que debe tener una cultura de todo tipo, ni tampoco en la familia, sino que se centra en la interacción circular de todos ellos dentro de un sistema unitario.

 
  En tercer lugar, defiende que el proceso de aprendizaje es discontinuo, y que no sigue un modelo evolutivo  rígido y concreto, pues el niño, a lo largo de su desarrollo, que es muy cambiante, puede tener un acercamiento a su entorno distinto en cada diversa situación momento y etapa. Además, considera que, en este proceso, los contenidos no se le deben presentar de forma estrictamente secuenciada y programada, pues de lo contrario no se le permitiría tener su propio proceso de desarrollo natural.

Por último, Magaluzzi enfatiza la importancia de la diversidad y la multiplicidad de lenguajes como formas de expresión a través de las cuales se comunican el niño y el adulto, como desarrollo en su exposición "Los 100 lenguajes del niño"; en la que afirma que, a menudo se establece un único lenguaje que limita las posibilidades de expresión y que dejan de lado otras 99 opciones distintas e igualmente válidas.



PRINCIPIOS FILOSÓFICOS

Como ya hemos comentado anteriormente, Loris Malaguzzi ideó un sistema filosófico en su propia ciudad con el objetivo de generar un tipo de educación basada en el consenso y la coparticipación de todos los miembros de la comunidad educativa.

Este sistema filosófico se apoya, principalmente en lo que él mismo denominó como "el valor de lo cotidiano".
A través de él enfatiza  la importancia y el valor de las situaciones que se producen en la vida cotidiana del niño y que contribuyen a su formación de manera natural. 

Por ello, es esencial el papel del adulto, que no debe tanto  guiarse exclusivamente por programaciones, unidades didácticas etc., que a menudo plantean contenidos concretos y estrictos; sino salir de ellos y dar cabida también a situaciones espontáneas en la que el niño pueden interiorizar de forma natural, mediante la observación y exprimentación, otros aprendizajes que serán igualmente útiles  para su formación.


ORIGEN



   Esta metodología educativa fue creada por el famoso pedagogo Loris Malaguzzi, que afirmaba que los educandos debían aprender por medio de la observación para poder  después desarrollar sus propios proyectos de creación.

    Loris Malaguzzi nació el 23 de febrero de 1920 en  Correggio, un pequeño pueblo de la provincia de Reggio Emilia. Con tres años se trasladó con su familia a la ciudad debido al trabajo que desempeñaba su padre, que era ferroviario. Se instalaron en una casa en la Piazza Flume de Reggio Emilia. Es una infancia ligada a esta plaza, que Malaguzzi recuerda como un lugar importante en su infancia, en su formación, en su consciencia de felicidad, de lo permitido y lo prohibido. Durante estos años realiza en la Escuela Primaria su vida escolar como estudiante hasta el curso 1929-1930. No destacó como gran estudiante. Su interés estuvo ligado a la plaza italiana de Reggio Emilia y en la que él pasaba grandes ratos. 

 

Piazza Fiume
    
 La familia Malaguzzi (formada por el padre, la madre y dos hijos) se traslada al barrio obrero de Santa Croce. Malaguzzi realiza desde el curso 1930 – 1931 los estudios en el instituto magistral Principessa de Napoli, durante siete años. Acabados estos, empieza a trabajar como maestro de escuela primaria, en un pueblo llamado Reggiolo. Con diecinueve años fue destinado como maestro en Sologno di Villaminozzo, donde encuentra el sentido del oficio de educador.

La importante experiencia de Sologno

   En Sologno estuvo dos años y recordó en toda su vida las cosas que vivió y aprendió allí gracias a las imágenes que creó para ello. El diez de diciembre de 1940 se inscribió en la Facultad de Magisterio de la Universidad de Urbino. Esta decisión no fue precisamente por vocación, sino que probablemente fue por la necesidad de hacerse con un título universitario para nuevas funciones futuras.

El final de carrera como maestro

    Después de la extraordinaria experiencia de Sologno y hasta la primavera de 1944 fue destinado, primero a la escuela primaria de Via Guasco y, posteriormente a una caserna de Bolonia. Desde este mismo año hasta el 1947, que fue cuando abandonó definitivamente la escuela estatal, continuó trabajando como maestro, en esta ocasión de la escuela media.



Las escuelas de Udi

     El 25 de abril de 1945 llega el fin de la guerra y la liberación. En el año de la liberación surge una división clara en Italia entre el norte y el sur. En el 1943 el AIDI (Associazione degli insegnanti italiani), formado principalmente por maestras de orientación política de izquierdas. El problema de la educación infantil entra de pleno en la sensibilidad política de las mujeres y del movimiento femenino, sobre todo del UDI (Unione Donne Italiane), de tendencia izquierdista. El UDI se forma en Roma el 15 de septiembre de 1944.

Malaguzzi y la escuela de Cella

   En Reggio Emilia las instituciones de educación infantil eran, prácticamente, inexistentes, y las que había eran de titularidad privada de dominio católico. Las mujeres y sus organizaciones laicas se organizan por construir los primeros asili nido. Sólo cinco días tras la guerra, el uno de mayo de 1945, con el dinero del Comitato di Liberazione empieza a construirse esta escuela. Después de una gran fiesta colectiva, para el final de 1946, la escuela se acaba y el 13 de enero de 1947, el Provveditorato da la autorización de apertura. Malaguzzi descubre que la escuela, y en concreto la Scuola Materna, es algo más que un lugar dónde enseñar y aprender.

La dificil supervivencia de las escuelas del Udi

   Las escuelas UDI solicitaron varias veces la municipalización a la administración local del ayuntamiento de Reggio Emilia, el cual venía continuamente denegado. Por lo que respeta al tipo de pedagogía desarrollada en aquel momento formaba parte de los ideales de fondos del movimiento feminista y que siempre buscó maestros con titulación.
   Malaguzzi necesitaba salir o huir de las ligaduras del propio sistema por construir otra experiencia que no estuviera legalizada por los viejos esquemas institucionales de la escuela estatal que permitía poca innovación y originalidad. El 7 de julio de 1946 Malaguzzi se licencia en pedagogía a la Universidad de Urbino con una tesis titulada La pedagogía de Fichte.

La afiliación al partido comunista

   Acabada la guerra, Malaguzzi se afilia al Partido Comunista Italiano. Hasta el 1959 no llegará al Comité Federal. Será muy crítico con todo aquello comunista y la rígida Associazione Pionieri de Italia que organizaba reencuentros y campamentos para niños con excesiva disciplina, una cosa que Malaguzzi no quería.

Malaguzzi, periodista

   El diario le ofrece la oportunidad de estar en la noticia caliente, una cosa que va muy de acuerdo con la propia personalidad de Malaguzzi. Escribió al diario Il Progreso d’Italia, diario del partido comunista.

El teatro y Malaguzzi
   Es reconocido como un impulsor del teatro y de la vida cultural a la ciudad. También organizó teatro para niños y jóvenes en el llamado Teatro per Ragazzi, de 1953 a 1956. El 12 de enero de 1959 fundó el primer Teatro Club de Italia. El teatro también le da la posibilidad de descubrir la forma de transmitir emociones y sentimientos, de comunicarlos.

Algunas experiencias pedagógicas
 

   En el 1952 la Scuola Luciano Fornaciari se ve obligada a cerrar las puertas. Anteriormente, al 1951 y por un periodo de seis meses, Malaguzzi va a Roma a realizar un curso de especialización en el Centro Nazionale di Recerca (CNR) sobre psicología escolar. Una experiencia destacable de Malaguzzi en su vida profesional es la dirección de una escuela para niños con hándicaps, la Lombardo Radice, que dirige de 1958 a 1966.

De las colonie a las Caso di Vacanze

  A partir del año 1960 existe constancia de que Malaguzzi participó en las colonias de verano organizadas tanto por el Centro Médico-Psico-Pedagógico, el ayuntamiento de Reggio Emilia y el ayuntamiento de Corregio. En las colonias estivales Malaguzzi encuentra una manera, más o menos libre, de experimentar algunas de sus ideas pedagógicas.
   Las líneas pedagógicas de la Casa di Vacanze tenderán a crear un ambiente de seguridad, incrementar el sentimiento social, satisfacer la necesidad de movimiento y juego, incrementar la necesidad de hacer y crear, desarrollar la capacidad de organización y autonomía personal, entre otros.

INTRODUCCIÓN



 En la actualidad damos por sentado demasiados preceptos educativos en la escuela estándar. Pero, ¿se forman niños creativos y con capacidad emprendedora y colaborativa o, por el contrario, formamos a niños expertos en aprobar exámenes?

A través de este blog presentamos la pedagogía de Reggio Emilia, una pedagogía más centrada en la creatividad autonomía y libertad de creación del niño a través de sus propias potencialidades.